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miércoles, 19 de diciembre de 2012

Temas 3 y 5.

A continuación os dejo un breve comentario de lo que he resumido como más importante de las lecturas obligatorias del tema 3 y 5. 


TEMA 3

Arnold, P.J. (1989). Educación Física, movimiento y currículum. Madrid: Morata (Caps. 1 y 2).
La educación comprende (o debería comprender) actividades y procedimientos intrínsecamente valiosos. Contenido y procedimientos son igualmente fines y medios de la educación. Juntos constituyen un modo de vida que posee su propia integridad.
La educación debería tener en cuenta la racionalidad teórica y la racionalidad práctica. Es decir, además de encontrar verdades universales (adquisición de conocimientos valiosos), se tiene que buscar qué es lo mejor para uno mismo. Por eso, desde el ámbito educativo, se ha de fomentar no solo el conocimiento teórico, sino también el conocimiento práctico; es decir, no sólo centrarse en “saber qué” sino también en “saber cómo”. En este último entraría en juego la esencia de la Educación Física.

TEMA 5
Pérez Samaniego, V. (2004). La ética del cuidado en educación física.
En vez de preocuparnos por los principios que guían nuestras acciones, la ética del cuidado consiste en preocuparme por la persona a la que cuido. Trasladado al ámbito educativo, ser un buen educador significaría desarrollar la predisposición y las capacidades que permitan cuidar bien de los que te rodean y contribuir a la creación de una comunidad de cuidado a través del modelado, el diálogo, la práctica y la confirmación. Este propósito enfatiza el compromiso de fidelidad que el profesor debe mantener con el alumno. El cuidado ético supone buscar la comprensión de los aspectos subjetivos y contextualizados de la interrelación personal; con el objetivo de aumentar el rendimiento académico y para el propio bien del alumnado. Según Gregory (2000), seis virtudes que podrían servir para orientar la acción educativa hacia esa ética en Educación física son: relación social de proximidad, consideración, solidaridad, imaginación moral, tolerancia y autocuidado.
Podemos concluir varias cosas. En primer lugar, que como futuros docentes, tenemos un compromiso profesional de cuidado con todo el alumnado, al que debemos fidelidad. Y en segundo lugar, que la ética no se reduce a una cuestión de razonamientos abstractos, sino a una cuestión de acciones concretas en ámbitos cercanos. En las clases de Educación física, el cuidado ético exige entender que la corporeidad de cada alumno y alumna es digna de respeto, que el profesorado debe hacer esfuerzos honestos por tratarla con consideración, por comprenderla desde su singularidad y por ofrecer oportunidades adecuadas para su disfrute y desarrollo.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Educación física: Ideologías y ética.

El pasado viernes dedicamos las dos horas de Educación del movimiento a estudiar los temas 4 y 5, y poner en común sus contenidos. En la primera hora, estuvimos organizados en grupos de 6 personas, donde cada uno era "experto" de una ideología determinada, y tenía que defender sus principios en debate con sus compañeros.
En clases previas habíamos estado hablando acerca del currículum oculto en la Educación física. Este concepto hace referencia a todo aquello que hay detrás de los programas docentes, es decir, un conjunto de actitudes, valores, ideas y relaciones implícitas que van más allá de los contenidos prácticos. En otras palabras,  es todo lo que no está escrito y de verdad aprendemos al cabo del tiempo. 
De este currículum oculto deriva un concepto del que tanto hemos oído hablar en nuestra vida: la ideología. Desde la época de Marx y Engels, la ideología se entiende como un sistema cultural, un conjunto de significados compartidos sin el cual se harían incomprensibles determinadas situaciones sociales. 
Es obvio, pues, que con el paso del tiempo, la Educación física se ha visto afectada por las peculiaridades del contexto histórico del momento, y por tanto, acompañada de la mano de una u otra ideología. Ahora expongo un breve resumen de lo que cada una ha supuesto en el ámbito educativo, tras haberlas comprendido mejor con la ayuda de mis compañeros de grupo en clase.

El sexismo es aquella ideología que resalta las desigualdades, los prejuicios, los estereotipos y la discriminación existente en razón del sexo de las personas. El agrupar al alumnado cuando se realizan juegos deportivos requiere una modificación consciente de los mismos como estrategia fundamental para evitar el agrupamiento por sexos en edades de Primaria (Devís, 1992). Como reacción al sexismo, surge una ideología, sobre todo por parte del profesorado masculino: el igualitarismo. Supone el trato a todo el alumnado por igual, con la creencia de evitar así la discriminación sexual y ser más justo. 
Pero el igualitarismo puede resultar confuso y educativamente poco deseable (...). En lugar de igualdad de trato debería hablarse de trato equivalente. No se debe valorarse sobre 10 a chicos y a chicas todos juntos, sino, por un lado, valorar sobre 10 a chicos dentro de sus capacidades o posibilidades, y valorar sobre 10 a chicas dentro de las suyas.

La ideología del rendimiento busca formar deportistas de élite y alumnos capacitados para constituir grandes equipos deportivos escolares. Sparkers (1998) la denomina la perspectiva deportiva, ya que se asienta en el entrenamiento, la meritocracia, la racionalidad técnica y el elitismo. Puede que hace no muchas décadas en España (y en muchos otros países) se diese una situación parecida, no tan enfocada al elitismo, pero sí con el objetivo de formar cuerpos fuertes y disciplinados; lo cual viene de las antiguas concepciones de Educación física como herramienta para formar a los hombres para ir a la guerra. Como reacción a esta ideología nace el recreacionismo, el cual tuve que explicar a mis compañeros. Este considera la diversión como la principal razón de ser de la Educación física, como una concepción anti-elitista y anti-tradicional. Es una ideología que ha aparecido más recientemente en la evolución particular de la Educación física, desde que el resto de asignaturas ("las verdaderamente académicas" y que importan a los padres) requieren tanto estudio y esfuerzo por parte de los niños; por lo que el recreacionismo supone que la Educación física significa hedonismo y simple descanso (un recreo más o un rato de evasión) de las asignaturas "importantes". De esta forma, ya se consigue bastante con mantener ocupado, feliz y contento al alumno, pero la Educación física pierde todo el valor educativo que podría desempeñar. Estoy recordando que en la penúltima entrada hablaba de un tema muy relacionado con ésto, y necesidad de modificar la dinámica educativa en función de una educación cerebral más armónica. 
Esto último me recuerda mucho a mi niñez en el colegio, ahora me doy cuenta de que realmente mis clases de Educación física casi siempre suponían diversión y descanso para mí. El recreacionismo es la ideología que subyacía de las formas de dar las clases de mis profesores de "Educación física".

Por otro lado, existen dos ideologías que giran entorno a la forma corporal, y que resulta sexista. El culto a la delgadez se asocia a las mujeres y el mesomorfismo a los hombres. La diferenciación de formas corporales sanas en función del sexo se corresponde con otras creencias que asocian el cuerpo de los hombres a la condición física y el cuerpo de las mujeres a la delicadeza y la flexibilidad (Scraton, 1990, 1995; Vázquez y Álvarez, 1990).

Así, los escenarios donde se desarrollan las clases de Educación en que puedan aparecer estas ideologías serían muy diferentes. El trato del profesor, su ubicación en la clase, la relación de los alumnos con él, la intensidad de los esfuerzos, el disfrute, la relación entre compañeros, y en definitiva los objetivos, no tendrían nada que ver. Es fundamental que todos y cada uno de los profesores/futuros profesores se cuestionen constantemente la validez de sus clases, profundicen en la comprensión del currículum oculto y las ideologías, y sobre todo que reflexionen y valoren la dimensión oculta de sus propios métodos de enseñanza. Como ya sabemos, "debemos derretir el iceberg", y conducir a la Educación física de la mano de unos principios éticos que impidan caer en el error de ser cómplices de las muchas ideologías que hay. 

martes, 11 de diciembre de 2012

"Educación obligatoria...vale. ¿Pero me será útil?"

Tras leer la reflexión de un compañero acerca de la Educación y su obligatoriedad, se me han venido a la cabeza una serie de ideas que me gustaría plasmar en el blog.

Para comenzar, plantearé una serie de preguntas que nos hagan entrar en debate.
¿Cuánta gente no identifica (encuentra relación alguna entre) su vida personal con su vida laboral?, ¿Cuánta gente va con ganas a trabajar en su día a día?, ¿Cuánta gente disfruta haciendo su trabajo?, ¿Cuánta gente trabaja en lo que había deseado toda la vida? y ¿Cuánta gente se arrepiente de trabajar en aquello que hace o incluso lo odia?...

Toda la vida ha existido la necesidad de trabajar, de ganarse la vida, de tener dinero para comer. Muchas veces hemos escuchado decir al chaval que acaba de terminar sus estudios básicos: "Estoy buscando curro". Por lástima, ese curro podría ser cualquier curro. Antes, trabajar era lo primero, lo más importante para las personas, para las familias. Y no sería por falta de trabajo, al cabo de unos días el sobrino de la tía del marido de su padre era acogido en cualquier sitio para "trabajar". Pero poco a poco, el estudiar ha ido cobrando fuerza en la sociedad, de forma que si no estudias no serás nadie. Sin embargo es gracioso el panorama, aquellos que se han tirado años de su vida delante de los libros acaban los estudios y se encuentran con el mercado laboral colapsado de gente (posiblemente por aquellos sobrinos que llegaron antes).

Esta es la realidad. Existe una separación entre los que no tienen estudios pero sí experiencia laboral, y los que no tienen experiencia laboral pero sí estudios, y más que estudios, títulos/certificaciones/créditos... Dedicaré una entrada para centrarme de lleno en este tema más adelante.

Por desgracia, hay mucha gente que no ha sabido encontrar su vocación cuando era joven y estudiaba todavía en educación primaria o secundaria, quizás porque las asignaturas que tenía no le interesaban o le parecían aburridas. Otros, más allá de las asignaturas y sus contenidos, tampoco irían a gusto a clase o "se la pelarían", posiblemente porque los profesores les cayeran mal, pasaran de ellos, etc. En definitiva, muy poca gente puede encontrar aquello a lo que realmente quiere dedicarse toda su vida. Y en gran parte, se debe al ambiente educativo en el que ha vivido desde que era un niño.

El año pasado tuve la oportunidad de leer un artículo sobre la Neuropsicología en la escuela, de J. A. Portellano Pérez, el cual me dejó bastante sorprendido. El autor plantea la necesidad de modificar la dinámica educativa en función de una educación cerebral más armónica, que preste mayor atención a las funciones del hemisferio derecho. Parece ser que varios estudios han demostrado que existe una hipertrofia de la funcionalidad del hemisferio izquierdo frente a una atrofia en las posibilidades de estimulación que nos brinda el hemisferio derecho. Esta situación debe superarse! Una alternativa interesante sería cambiar los aspectos estructurales del sistema de enseñanza, potenciando las disciplinas plásticas, creativas y de expresión lúdica, deportiva y motriz. La distribución horaria de la carga lectiva debería transformarse de forma que el HI y el HD tuvieran una cabida armónica en los programas docentes de la escolaridad básica. Los actuales criterios de orientación escolar tendrían que tener en cuenta las diferencias funcionales hemisféricas de cada alumno, para explotar y conseguir la máxima estimulación de su capacidad de aprendizaje.

¿Cuántas veces he salido de clase tras un duro día de 7 horas con la cabeza saturada? Muchas, demasiadas. Para que luego de esas 7 horas sólo aproveche un par. El resto se resume en cifras, fórmulas complejas, palabras sin sentido, largos textos aburridos... ¿Eso es educar? Seguro? Lo dudo mucho!

Ojalá que toda esa gente que hoy día se siente frustrada con sus trabajos hubiese tenido la oportunidad de disfrutar de una educación más íntegra, de encontrar qué es aquello que le gusta o le hace sentir competente, en definitiva, su vocación. Cuánto falta de eso en este país! Luego te plantas en segundo de bachillerato y te preguntan qué quieres ser en la vida. Y estoy seguro de que por lo menos el 60% de los estudiantes aún no lo saben a esas alturas.

Para terminar con todo este royo, opino que, como podemos ver, ya hemos dedicado (tanto desde la asignatura de Educación del movimiento como desde la cabecita de cada uno en particular) mucho tiempo a reflexionar sobre la educación y todo lo que la rodea, y sin embargo sólo obtenemos dilemas y más dilemas. La verdad es que es un tema muy complicado, del que se puede discutir sobre mil aspectos sin llegar a un final, pero a veces, ya no con el objetivo de que todo el sistema tuviese que cambiar radicalmente porque pueda estar  mejor o peor, no está de más que cada cual se haga preguntas e intente conseguir soluciones a las mismas. Yo cada vez tengo las cosas menos claras, lo veo todo muy difuso y difícil de concretar, y me acabo enroyando hablando y criticando sobre cien cosas a la vez, no lo puedo evitar!

Pero lo que sí me alivia en parte es el hecho de verme yo involucrado e influido por ese grupo tan interesante de disciplinas plásticas, creativas y de expresión lúdica, deportiva y motriz que tanto bien hacen en el cerebro humano; ya sea desde el punto de vista de la persona, el alumno o el futuro profesor que quizás sea algún día.